martes, 8 de diciembre de 2015

2001-2005-2015

Te quiero porque ya no se que hacer contigo. Te quiero, si, pero no como antes. Nadie quiere a una persona por más de 10 años. O no, al menos, sin que se vean o se demuestren lo mismo.
Te quise como nadie te ha querido. Acabé dejándote por imposible, porque en verdad ya no sabía como darte ese equilibrio que me pedías: te he extrañado, te he buscado, te he respetado, me has lastimado y te he odiado, te he perdonado, y siempre acababa queriéndote. Tu no. Pero eso es lícito. Elegiste lo que más querías.
Mi amor ANTES era el de alguien que después de tener algo juntos, luego no se conformaba con otra noche, y te dijo NO cuando quería decirte SI. ¿Hay mayor prueba de que te quería, que renunciar a tus besos? Estoy seguro que nadie hizo eso contigo. Cuantas lágrimas derramadas. Luego me diste la razón, por saber hacer lo correcto; pero días antes pedías mis labios en un bar, querías otra noche de besos aunque ya habías vuelto con él. Tu novio. Yo sólo fuí alguien que pasó entre medias. Para ti yo era besos de fin de semana. Y no aceptaba ese rol. No lo merecía. Después quise ser tu amigo, pero esa opción tampoco me la diste (o sólo a temporadas aisladas).
Y curioso que, 14 años después, aún sigues con el mismo novio de entonces. Ese cuya foto rellenaba tu habitación cuando... "traéme mi pijama" y "quédate". A lo 2°, esa noche también te dije NO, y nunca sabremos que hubiera pasado si digo SI. Puede que nada (99%), puede que algo (1%). Tu compañera de piso me conocía. La confesé que años atrás tu y yo fuimos algo más que amigos. Ella me dijo que tu novio nunca subía a casa (no pasaba del portal), y que la extrañaba que yo contara con tu permiso. A mi no me extrañó nada, nunca saltamos la línea. Tu y yo nos quedamos entre el amor platónico y la pasión. En el puto medio. ¡Vaya par de idiotas! Yo me perdí una chica increíble, tu no perdiste nada (y a la vez todo).
Tu novio: ese que no salia contigo los sábados noche para estudiar sus opos de funcionario. ¿Con quién ibas a nadar a la climatizada, o a clases de Yoga, o a beber con sus amigos? Hasta tu madre te dijo por tfno que hacías cenando y viendo películas en casa conmigo. Tu negabas la mayor, y yo tampoco asentía cuando preguntabas si seguía sintiendo algo por ti... No fuí valiente. "Marcos 14:66-72". Mi miedo a perderte del todo era más grande que mis ganas de decirte qué significabas para mí. Guardé tanto las formas que se volvió en mi contra, y dificultó mucho el poder olvidarte.
En  tu vida es el mismo chico de siempre, y en la mía todo lo contrario. Te presenté entusiasmado en 2005 (buscando tu aprobación sincera) unos ojos azules por los cuales casi dejo todo. Toqué el cielo. Después "vino" Galicia, Salamanca... Más tarde pasé por Ávila (colegio) y a mi vuelta te anuncié, en persona y en 2011, que iba a ser padre. Tu mirada fue dura -como mezcla de indiferencia y sorpresa-; y no hemos vuelto a vernos. Ni siquiera te conté mi caída libre ni mi posterior recuperación. No quise molestarte. Como cuando acudí a una iglesia para mostrarte mi apoyo incondicional pero ni siquiera te miré a los ojos. Siempre midiendo mis pasos contigo. Intentando hacer lo correcto. Y no acertando nunca.
Pasé por Valladolid. Luego casi fallezco en la ciudad condal. Regresé a León y después meses con una médico, nada relevante. Cuando menos lo esperaba y por casualidad he vuelto a conocer otra mirada de igual e intenso azul, como en 2005. Y eso me hizo acordarme de ti. Esta vez no busco tu aprobación y a ti ni te importa cómo me va. Si bien no necesitamos tu beneplácito, ella vale mucho más que eso. No lo tenemos fácil, pero estamos muy bien, sin etiquetas, en una huida (muy controlada) hacia delante, cogidos de la mano. Sobra feeling y compartimos una ilusión. No podemos pedir más. Disfrutamos el momento. El brillar de ojos es mutuo y no nos escondemos.
Mi amor por ti AHORA es el de alguien que sabe reconocer que todo es pasado, que quiere ser amigo de verdad, que no busca recuperar nada; y que sólo desea presentarte a la persona más importante de su vida. Me has negado conocerle durante todo un año, y ya va a cumplir 4. No te lo pediré más.
Me parece tan injusto. Creo que hace más de 12 años del último beso, no te creas tan importante.
Ahora a mi lado está alguien que quiero conservar. Y a ella; a diferencia de ti, le importo de verdad. Pasó de advertencias externas y se dejó llevar por ella misma. Nuestra relación se basa en: comunicación, confianza y respeto. Regado todo con esa irrefrenable conexión y atracción física. Me hace sentir lo mismo que en 2001 (solo yo) y en 2005 (fuimos dos) de estar con alguien en cuerpo y alma. Volver a experimentar todo esto otra vez es sin duda lo que mueve el mundo. Y eso, reconozcámoslo estimada "amiga", no pasa todos los años.

 

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